El coche eléctrico es una realidad desde hace tiempo. Cada vez está más presente en nuestro día a día, podemos verlos en nuestra ciudad, anuncios de televisión, incluso ya existen puntos de carga eléctrica en las principales calles. Del mismo modo, seguro que se te ha pasado por la cabeza eso de, ¿podré recargar el coche eléctrico en el garaje de mi comunidad?

Los edificios de obra nueva deberían disponer ya de la pre-instalación comunitaria de recarga eléctrica a través de las zonas comunes, para que cada propietario, sólo tenga que contratar con la empresa particular su punto de instalación y conectar con la instalación comunitaria. En cambio, en el resto de comunidades nos encontramos con que sería conveniente ver la viabilidad de la instalación desde el centralizado de contadores de luz hasta la plaza de garaje en cuestión.

Según el Artº.17.5 de la L.P.H., únicamente será necesario comunicar a Presidente/a ó administrador/a el deseo de realizar la instalación de recarga para coche eléctrico privado, e informar sobre la empresa que lo llevará a cabo, cuyo propietario asumirá el coste íntegro tanto de la instalación como del suministro, y enviará certificado final de obra al administrador a efectos de reclamar cualquier defecto o incidencia que se provoque en las zonas comunes. Por tanto, no es necesaria la aprobación de los vecinos en una junta general.

Cuando varios propietarios soliciten dicha instalación y el centralizado de contadores no admita capacidad para más contadores, se deberá convocar una junta general y planificar una instalación comunitaria que ofrezca la oportunidad a todos los propietarios de que puedan recargar su vehículo eléctrico. Para ello, si sería necesario contar con un acuerdo de los vecinos ya que comprende un gasto comunitario y una nueva instalación.

En R. Murillo Administraciones aconsejamos que, si llevas a cabo una pre-instalación comunitaria para puntos de recarga eléctrica en plazas de aparcamiento, se realice a través de la contratación de un ingeniero experto en electricidad que emita informe técnico y solicitar presupuestos en base a ello. Si existen subvenciones para estas instalaciones, se pueden poner sobre la mesa y debatir la conveniencia de la mismas.